Nueva Vida

Nueva Vida

Por Andrea Strobl 

 

Somos como una bola de nieve (de esas de cristal… las navideñas) que, después de agitarla, necesitan un tiempo para volver a su estado original y que las partículas caigan al fondo, para poder ver lo que está ahí en medio.
Un gran amigo me escribió eso hace algunos días. La verdad, es que llevo dándole muchas vueltas a este texto y creo que es por qué no me había dado el tiempo de que todas las partículas flotando a mi alrededor regresaran a su lugar.
El lunes de la semana antepasada inicié mi nueva vida, en el lugar que pronto noté que sería mi nueva casa: Farmacia Internacional. Para los que no lo conocen aún, no se dejen engañar, no abandoné mi carrera de diseñadora para vender medicamento. Farmacia Internacional es un lugarcito que vende café y comida deliciosa en la calle de Bucareli. Rodrigo y Adriana, amigos míos lo conceptualizaron desde hace años y lograron abrirlo hace algunos meses. En diciembre, sin que ellos o yo lo hayamos planeado las partículas a nuestro alrededor se acomodaron para que me uniera a ellos e hiciera de Farmacia Internacional mi proyecto también. Entro no solamente a cocinar, pero a tomar el lugar de la mano y crecer con el.
Las primeras dos semanas se sintieron como un mes, un cambio tan radical no se digiere taaan rápido. Los primeros días fueron difíciles de creer, sentía que era una especie de vacación en la que me dejaban jugar a lo que me gusta. ¡No podía creer que estaba picando verduras a media mañana! En todo momento pensaba que ya tenía que regresar a mi escritorio a trabajar. Después de muchos años me di cuenta, que para mí, trabajar era una especie de obligación, una necesidad pesada y aburrida. Ahora no siento que sea “trabajo” simplemente, es vida.
El lugar es pequeño, muy cálido y acogedor. Me sorprendió que tiene clientes regulares que lo sienten como su casa. Por lo mismo, todos tienen ideas y quieren opinar. En los primeros días ya había recibido miles de ideas, sugerencias y recomendaciones por parte de los clientes frecuentes y no tan frecuentes. También en los primeros días mis pies en vez de sugerir comenzaron a quejarse. Regla número uno: zapatos cómodos. Orgullosamente puedo decir que durante la primera semana resolví una de las sugerencias, aunque haya sido la de mis pies, sentí que fue un gran paso.
Ahora mi tarea es hacer que las personas que entren ahí, salgan felices. La vida, me he dado cuenta, es para estar bien. Por muchos años he pensado qué es lo que he de hacer en la mía, mi misión. Tal vez no tengo la definición exacta aún, pero sé que a través de la comida puedo compartir alegría y por ahora eso haré.
Comenzar de nuevo ha sido fácil y no tanto, hay tanto que hacer que a veces es difícil saber por dónde comenzar, pero mientras las cosas se hagan con ganas y pasión, todo tiene que salir bien.

 

 

 

Familia, amigos, conocidos, futuros amigos, los invito a que me visiten en Farmacia Internacional y me digan qué opinan, qué les gustaría o me platiquen sobre cualquier cosa, escucharé con gusto.  

 

 

 

Huevo en frasco con tocino Farmacia Internacional


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